lunes, 26 de octubre de 2015

Tapando...

El mapa que forman por mi cuerpo a veces desaparece, a veces cambia de camino, a veces simplemente es uno...
Se tapan bajo ropa o maquillaje, por eso odio el maquillaje...
Se disimulan
Nadie los ve
No están
No importa
No pasa nada 
No es importante 
Y en el corazón cada vez queda menos hueco para remendar
Costura sobre costura
El hilo cada vez es más débil
Puede que sea mejor desaparecer en la enorme superficie del mar
Un punto


martes, 20 de octubre de 2015

Carcasa

La tormenta se acerca o eso dice la AEMET...

La carcasa de supervivencia empieza a surgir sin control al pisar la entrada de la casa que un día fue mi hogar.
La familia a veces se elige, a veces se impone, a veces surge y muchas se aleja.

Tengo que tomar mil decisiones trabajo, futuro, caminos abiertos y puertas cerradas a portazos.
Corrientes que despeinan el alma y hieren el cuerpo.
Una vez más levantarse y seguir, 
el donde lo marcara el tiempo.
Alguien por quien luchar...aunque no sepa si el quiere que luche...
Decisiones, caminos, puertas y ventanas.
Sueños, metas, pensamientos, vacíos.
Nada dentro de una carcasa de supervivencia.
Todo en un simple abrazo, el mejor refugio, cálido y dulce.
Dormí, puede que pueda empezar a andar una vez más... 


miércoles, 14 de octubre de 2015

Menos de un 50 %

 Una hoja de papel llena de letras...un resultado algo que ya sabía, una confirmación sellada por algún ilustre doctor .
Letras y números, tantos por ciertos que marcan una manera de ver como enfrentar el día a día sin punto de partida.
La locura de una mente que no calla, que grita en silencio tantas cosas y expresa tan poco en realidad...
No se como afrontar el día a día, la solución de siempre no me vale.
Promesas me atan a no esconderme y no sobrevivir a base de  y capas de hielo superpuestas unas sobre otras sin fin.
Las ganas de cuidar, de proteger emergen con fuerza, soledad rodeada de gente.
Ganas de rendirme...
Menos de un 50 %


sábado, 3 de octubre de 2015

Tornado

—Dicen que el viento es libre, que nadie puede retenerlo. Pero eso no es verdad, sino que es justamente lo contrario. Piensa en una burbuja en el mar. La ves ascender hacia la superficie y crees que es ella la que se está elevando. Pero no es cierto. La realidad es que el agua la está expulsando, la presión la empuja por todas partes con la única intención de arrancarla de su ser. La atmósfera hace lo mismo. La presión empuja el aire y es por su propio peso por lo que sube y baja; el sol lo calienta y lo eleva de nuevo; el frío lo lanza en picado hacia la tierra, y vuelta a empezar. El aire es lo que expulsas de tu camino cada vez que te mueves, cada vez que abres una puerta, cada vez que respiras, cada vez que te mueves. Tal vez por eso yo sé tanto del viento.
Hizo una pausa y le lanzó una mirada a Star, que se la devolvió con la boca ligeramente abierta, como un niño ante un teatro de marionetas.
Alter centró la vista como si de repente se hubiese quedado ciego, tiró del aire a su alrededor y los ojos se le cargaron del azul oscuro de Astarte.
—El aire está por todas partes, entra y sale incluso de ti, pero siempre lo hace a la fuerza. Por eso es el elemento más terrorífico de todos, porque puede negarse a hacerlo. Puede negarse a hacerlo todo. Puede dejar de apartarse de tu camino cuando lo empujas, puede dejar de darle aliento al hombre, puede dejar de huir y revelarse… Y cuando se revela —hizo un gesto, y un pequeño remolino levantó algo de arena en la playa llamando la atención de la gente—, cuando se revela se retuerce, se retuerce y grita, te arrastra para luego empujarte lejos de él, para intentar hacerte comprender el trato que le disputas cada día.
—Libre… —prosiguió—. Nada ni nadie es libre. La libertad no es más que una ilusión, una estatua con una antorcha levantada buscando la verdadera salida.
Se quedó mirando a Star esperando la pregunta. Y el Marshall se la hizo sin hacerse de rogar:
—¿Acaso existe esa salida? —preguntó.
—Me temo que Leo ya está al otro lado —respondió Alter, y por un segundo se pudo detectar su ansiedad, como un relámpago en el cielo. Alter deseaba morir, lo deseaba tanto como el viento la libertad. Pero el segundo se perdió y el relámpago se esfumó. Alter recuperó la triste sonrisa y el pequeño remolino de deshizo junto a las olas del mar.
—No te engañes, Star, el viento es para los que jamás se han sentido libres, no puede ser de otro modo. ¿Alguna vez has escuchado el grito de un tornado?
Star rememoró algunas ocasiones en las que había visto nacer tornados en la distancia. Los caballos los detectaban mucho antes que las personas y rara vez caminaban hacia ellos. Su rugido era brutal.
Tan solo asintió a la pregunta mientras se removía inquieto contra el piano.
—Pues lo que grita es «libertad».
Alter, (LAs Crónicas del bien y del mal vol III) La Hora del Fénix.


sábado, 26 de septiembre de 2015

Lavanda


El hogar por fin se perfila a a lo lejos.
Las piedras han mantenido en pie con esfuerzo lo que años costo construir.
Las estrellas siguen dibujando constelaciones de cambio sobre su superficie-
Según mis paso van avanzando el olor de las flores, que han crecido aunque nadie las cuidara, impregna el aire.
El miedo envuelve mi cuerpo con una capa invisible, 
¿quedará alguien que quiera entrar aquí?
¿habrá alguien que se quiera quedar?
Preguntas sin respuestas de este extraño lugar que llamo hogar.


Escribe solo mirando la imagen 
Alainna







miércoles, 23 de septiembre de 2015

lunes, 21 de septiembre de 2015

Si mi cabeza liberará lo que siente

El corazón y la razón a veces se ponen de acuerdo.
Es raro pero cuando tu cuerpo reacciona y apagas el botón de lo adecuado o la lógica las cosas empiezan a andar.
Me fui para encontrarme.
Encontré todo, el pánico, la sin razón y el no controlar una reacción.
Pero por otro lado empece a ver a quien busco cuando quiero respirar.
Me asusta porque la razón me recuerda que conozco su voz y puede que algo de su mente y corazón pero no lo he visto jamás. 
Pero si dejo que el silencio me arrope, el viento bata sus alas, la lluvia y el mar arrullarme dejando que todo ocupe su lugar, se que es lo  adecuado sin más.
No espero nada, hace tiempo que no me permito soñar despierta.
Me he atrevido a pedir un abrazo sin embargo.
La sin razón de querer sin más, la única manera que tengo yo de querer.
Con el corazón en la mano, con cicatrices como  para leer braile y aún así expuesto.
Puede que mañana lo niegue, hoy simplemente soy yo.
Con lo bueno y con lo malo.


Alai

martes, 15 de septiembre de 2015

¿Podré?

Los hilos rotos flotan en el aire a mi alrededor.
No hay color, el viento desdibuja el borde del camino, no hay sueños.
La ceniza se levanta recordando que algo acaba de arder hasta desaparecer.
Polvo y vacío.
Tierra yerma.
Hielo que arde.
Casas que no son hogar.
Miedo al miedo.
Noches de dormir y no descansar en pesadillas siniestras.
Cabeza que roza el borde de la locura.
Hay momentos en que no hay nada que te ate a la vida.
¿Podré un día volver a tener alas?
Arder y brillar, ser viento, electricidad, espíritu
Alai


lunes, 14 de septiembre de 2015

Me toca a mi +

El cuerpo fue una vez el reflejo de mi alma y me rompí.
Ingreso, susto, miedo, brazo lleno de morados de sacar sangre, fiebre...
Pero también gente.
Sí, gente.
Tengo un Chiwwiiii,  un amigo de fuego que desde lejos me cuida.
Una amiga que es pura agua, que con dulzura ha limado mis asperezas y me ha recordado que es mi hermana.
Tierra dura fuerte callada, y sin embargo capaz de decir te quiero en un momento dado.
Un viento fresco y suave y a la vez capaz de romper una silla de puro enfado.
Un circulo de amigos, raros, que hasta en un hospital han sido capaces de hacerme reír, darme luz.
De  recordarme que vivir vale la pena.
Qué todo pasa, que todo tiene un tiempo, un lugar.
Ahora toca tener conciencia.
Ver que no estaba tan sola como creía, pintar, cambiar cerraduras, mudarme...
Pensar en mí, por encima de nadie más-
Me voy a permitir ser egoísta.
Dejar que mi cuerpo se recupere, dejar que los trozos se junten, dejar que las cicatrices sean un bello paisaje en braile.
Ahora me toca  a mi.



miércoles, 2 de septiembre de 2015

Y la fractura se abrió, la herida mal cerrada decidió desbordase.
Lagrimas contenidas, ataque de pánico encausado, el tiempo solo puede pasar.
Una última batalla, un último esfuerzo, un último empuje...
Aguanta.
Son días, solo aguanta.
No te tocaran, no te verán, estarás escondida.
No pasa nada.
Repitelo, escribelo, creetelo, hazlo.
Hazlo
Hazlo
Hazlo 
Creetelo tu puedes con esto, puedes.