martes, 23 de junio de 2015

Espera

Las lagrimas a la vista pararon escondidas en la esperanza de una espera.
Meses de reencuentro, 
de tus manos acariciando mi cuerpo,
de mi boca paseando entre risas y confesiones.
Historias a horas impropias, 
abrazos en cada segundo que podíamos, 
compartir el alma en una mirada.
Saltarme mis propias reglas, 
fotos para ti, 
disfrutar con tu sonrisa.
Tanto en tan poco.
Quiero más,
 quiero tu cuerpo a mi lado,
 quiero sueños contigo, 
quiero nuestros viajes a cualquier parte del mundo, 
quiero cada segundo, 
quiero cada instante.
Ser tu apoyo y tu el mio.
Dijiste tus lagrimas valen mucho,
yo tú vales más.
La noche paso 
y como siempre busco el refugio de una hoja en blanco.
Espero disimulando mi impaciencia de saber de ti.
El vacío se esconde en mí, 
ese que llenaste en un segundo,
tú.
No quiero unos meses 
quiero una vida.
Espera...



sábado, 21 de marzo de 2015

Los barcos me hacen escribir

Soy esa chica que quiere una vida serena a tu lado, una familia junto a ti, una madre para nuestros hijos.
La hija de mis padres, hermana de mis hermanas de sangre, amiga y familia de la gente que en el camino decidió aunque fuera por un tiempo compartir su alma conmigo.
Soy esa amante que se abandona en tus brazos y que segundos más tarde coge las riendas de la pasión desenfrenada que nace de tu tacto.
La loca con el corazón dividido en mil mitades, repartidos en distintos cuerpos que nunca reclamare.
Soy esa niña angustiada que cuando nadie la ve llora debajo de las sábanas, la adoslecente prepotente con una armadura vacía, la adulta que sobre unos tacones se come a quien quiere, la chica del día a día con su trenza de cuero, su pluma y una sonrisa ladeada.
Soy ese libro, que por más que lees, te fascina sin nunca terminar de  descubrir  su secreto.
Soy una mirada directa a tus ojos, un oído que escucha más de lo que dices y que no quieres que se vea.
Imperfecta en cada momento y a la vez fascinante por un brillo que no se sabe donde viene.
Una estudiante despistada a la par que centrada, una profesora que poco a poco cala hasta en los que la odian.
Soy mil caídas, mil saltos al vacío sin cuerda, soy quien aunque te abandone o te aleje  aparece de vez en cuando en tu vida para recordarte que a pesar de todo te quiere.
El resultado de una explosión con un único responsable, yo.
Soy una puta con un corazón de oro.
Soy frágil como el cristal, dura como el mármol, adaptable como el agua, volátil como un gas.
Aquellos que ansías comprender y a la vez odias sin un motivo en concreto.
Un árbol con mil hilos de colores, entrecruzados en mil nudos que la atan a la vida pero le recuerdan a los que ya no están.
Soy una mente llena de mundos, de fantasías, de realidades,...
Y en medio de todo ese caos, de todo eso que no comprendo, que no quiero saber, sigo buscando un único yo.

viernes, 20 de marzo de 2015

sin sentido

Lágrimas saladas caen por mi cara sin sentido. 
No tienen un motivo lógico, no tienen una razón que pueda explicar...
Solo caen deprisa sin pausa, como un dique que se ha roto.
No puedo explicarme a mi misma el motivo, como explicárselo a quien quiero que solo quiero saber que esta bien...
No quiero ser una carga o molestar con simples lágrimas que caen...
Sin sentido, sin lógica...
Hay veces que no se que hacer ni quien soy.
 Se ha roto un dique...
 ¿Cuándo cerrará la exclusa?

sábado, 24 de enero de 2015

Cerca de ti tiemblo...

Es difícil expresar lo que una caricia tuya hace cuando cae sobre mi piel,
contar como responden en silencio mis ojos a tus preguntas no formuladas,
la respuesta no premeditada de mi ser a tu presencia.
Cerca de ti tiemblo...
No hay lógica aplicable a lo que haces que sienta.
Tus manos andando en cada centrimetro de mi, 
explorando espacios de mi que ni yo conozco, 
teclas de un arpa imaginaría tensando y destensando el alma,
el vacío que queda cuando tu piel abandona la mía.
Suspiros quedos que abandonan mis labios...
Olvidamos normas o reglas no escritas, 
el mundo se desdibuja en los contonos de tu presencia...
Tiemblo...
Mi mente se desconecta y solo existe una cosa...
Tú.

sábado, 10 de enero de 2015

Aceptación


Dicen que amar es mirar al otro y que el mundo desaparezca,
Sentir mariposas en el estomago,
Estar entré sus brazos y sentir que has llegado a casa.

Nadie habla de lo fundamental, hay que amarse primero a uno.
Todos queremos, respeto, aceptacion,confianza,
Que nos amen incondicionalmente, 
Acepten nuestro pasado,
Nuestros secretos,
A nosotros los días que ni nosotros nos aguantamos,
Pero ¿nosotros lo hacemos?
Amamos como queremos que nos amen,
¿Nos aceptamos?
Miremonos en un espejo, antes de exigir.
Aceptemos lo nadie es perfecto y en eso decide la gracia.
Seamos un poco locos, no busquemos la lógica a todo, somos defectuosos.
¿Y?

Reelecciones tras hablar con una amiga
Alai

miércoles, 31 de diciembre de 2014

El año termina

Buenas ¿qué tal? Cuanto tiempo, ¿No?

Los motivos han sido varios.
Primero que nada trabajo, trabajo y más trabajo ¿ Dónde? pues por las islas, ya puedo decir que conozco todas las islas Canarias sin excepción.

Llevo cerca de tres meses en Fuerteventura, currando sábados y domingos incluidos, lo que conllevó una pérdida del sentido del tiempo total y absoluta.
Pero han sido tantas las cosas buenas que ha traído esa islita.
Tengo una familia adoptiva, tengo una hermana nueva que me ha enseñado ha amar su tierra, he pescado y visto calamares vivos, se más de peces de lo que jamas creí posible, he comprobado que estudié y estudio lo que me gusta,que se mucho más de lo que creía y que resuelvo problemas que hasta yo creía imposibles.
Tengo sueños, esperanzas gente que sigue en mi vida,gente que ha entrado en mi vida, mucho que estudiar, mucho que hacer.

Sí, ha habido cosas malas o peores,momentos duros y mucho sacrificio, mucha lejanía, pero también muchos más cercanos aunque estén lejos.

Han sido meses caóticos, reflejo mismo de este año que se va.
Empieza uno nuevo, no se que traerá, lo mejor no me importa no saberlo se que puedo con él y que las personas que importan estarán ahí.

Feliz año a todos y una última cosa, sembrad estrellas que os iluminen.



Raquel o Alai
 lo mismo da que da lo mismo


miércoles, 27 de agosto de 2014

El amor duele

Hace un par de días en uno de los libros que me leí, no recuerdo cual, uno de los personajes tenía tatuado esa frase. 
El amor duele.
Duele porque dejamos una puerta abierta a nuestro mundo, no a quien representamos ser delante de la sociedad, de nuestros amigos y muchas veces de nosotros mismo delante del espejo.
Nos acomodamos en la realidad del día a día, en lo que la sociedad declara adecuado o no. Es como ese anuncio de ING Direct que nos recuerda lo que se espera de antemano de nosotros, ayudándose de lo que nadie admite en alto para hacer exactamente lo mismo, vendernos algo.
Pero a veces, cuando no lo esperamos, BAM, nos enamoramos.
Lo que hasta ese momento podía ser políticamente correcto deja de serlo, no nos importa queremos ser mejores, queremos merecer el amor que damos, que nos amen como nosotros lo amamos. Perdonar esos fallos que todos tenemos, que nos acepten en lo bueno y en lo malo,que nos permitan creer en cuentos, en hadas, en cosas mejores pero duele.
Duele, somos humanos, fallamos. 
Queremos que nos perdonen lo que nosotros no perdonamos, queremos pasar página empezar de cero pero somos los primeros en no hacerlo, queremos que alguien nos quiera incondicionalmente sin restricciones, sin importar nuestro sexo, nuestro color de piel, si nos sobran kilos o somos un palillo...
Siempre queremos.
Pero lo difícil es dar.
Permitir que la gente que amamos vuele, que no este con nosotros, no ser egoístas y aunque nos duela dejar que las personas de las que nos enamoramos sigan siendo eso, las personas de las que nos enamoramos.
He mentido por amor y seguramente lo volveré hacer.
He llorado por amor, y lo volveré hacer.
Haré mil locuras por amor, una y otra vez, sin parar, aunque duela.
Porque el amor duele, admitir que no somos perfectos duele.
Aún así merece la pena.

El amor duele y aún así amo.

viernes, 15 de agosto de 2014

Porcelana

El tiempo pasa las palabras y yo seguimos peleadas. 
El motivo es bastante sencillo no aúno mente y corazón, en algún momento me rendí.
Deje de creer en cuentos de hadas, deje de creer en la lealtad, deje de tener fe en que todos merecemos segundas, terceras o cuartas oportunidades.
Rompí mi libreto de reglas propias y ajenas, deje de pensar de mí, deje de pensar en nada o nadie solo me límite a sobrevivir en este mundo de locos sin orden.
Viví más en unos días que en años, deje todo atrás y lo incorrecto se convirtió en correcto porque me dejo creer que alguien podía mirarme a los ojos.
Alguien me dijo acuéstate con quien quieras, pero ese sitio, por la mañana, es mio.
Otros me dijeron puedes confiar en mi, y contaron mi vida en dos segundos traicionaron mi confianza a tal nivel que me pregunto como soy capaz de mirarla a la cara.
Lloro ha escondidas para así negarme a mi  misma que no se que hacer cada día, que no se donde pondré el pie al levantarme, que no se cual es el motivo de seguir.
No soy capaz de admitirme que me puedo rendir, que todo da igual, que ya no importa nada y que todos se repondrán.
No se escribir cartas de despedidas porque no se decir un hola al saludar.
Pero que importara eso, mañana todo dará igual una vez más y me pondré la mascara de urbanidad, aguantaré el tirón, fingiré que todo va bien un día más y el mundo seguirá su curso.
Y yo tal vez en un momento de tranquilidad quitare la sonrisa del rostro dejaré caer el velo y en la noche cuando un día más no pueda dormir puede que recuerde como unir un momento cerebro y corazón.
Los libretos se vuelven a escribir, las oportunidades vuelven a surgir y puede que los trozos de porcelana vuelvan a unirse una vez más.
El pegamento queda a la luz, pero desde cuándo me importan las cicatrices.  
Puede que esto solo sea vivir.


sábado, 2 de agosto de 2014

miércoles, 23 de julio de 2014

Desde el mes de Febrero

Las bibliotecas son lugares extraños.
 Se llenan cada día de personas pero siempre están habitadas por miles de seres que no todos pueden ver.
Cada mañana, antes del amanecer, llega el señor con su bastón y sombrero da igual el tiempo que haga, trae su libro debajo del brazo aunque pasan los días y todavía no se le ha visto abrir. Unos minutos más tarde llega ese chico que siempre lleva mil papeles desordenados y cara de prisa, se sienta en su lugar y desperdiga sin orden todo sobre la mesa. La chica tímida, a las ocho en punto hace su entrada, se tapa la cara con los apuntes y dice en un tono casi inaudible, buenos días.A partir de ese momento, poco a poco, las mesas se van llenando a distinto ritmo, los sofás van acogiendo a los distintos paseantes, el silencio va cogiendo vida.  La luz se filtra por ventanales, llegando a deslumbrar a algún despistado, niños aparecen y llenan de ruido la estancia con sus murmullos gritones. Las horas pasan sin que dentro uno sea consciente de  ello.Los estudiantes se desesperan, los libros salen de su sitio, hay inicios y finales.
 Mientras, yo, desde ese rincón donde estoy colocado espero que alguien quiera conocerme, mostrarle mi mundo y salir de aquí a conocer el suyo. Tengo mil vidas pero para vivirlas alguien a de leerme. Yo soy simplemente un libro.